El entrenamiento con pesas o de fuerza nos aporta múltiples beneficios a nivel de salud como las mejoras que se producen en la sensibilidad a la insulina, densidad mineral ósea, presión arterial o colesterol. Además, es la mejor forma de mantener masa muscular cuando lo que buscamos es perder peso o grasa debido a la gran tensión mecánica que soportan nuestros músculos durante este entrenamiento. 

El entrenamiento de fuerza no solo se practica con pesas sino que puede realizarse con cualquier implemento que haga que nuestros músculos tengan que vencer una resistencia externa: kettlebells, gomas e incluso nuestro peso corporal. 

Aunque es algo matizable en deportes como el CrossFit, por lo general el entrenamiento de fuerza es una actividad anaeróbica caracterizada por esfuerzos de alta intensidad pero de corta duración y donde los principales sustratos energéticos involucrados son los fosfágenos y el glucógeno.