Tal y como hemos explicado, el entrenamiento con pesas se caracteriza por esfuerzos cortos pero intensos, al contrario que el entrenamiento cardiovascular. Así mismo, el entrenamiento con pesas requiere del uso de fosfágenos y glucógeno como fuente de energía principal mientras el cardiovascular requiere principalmente de grasa.

Cuando las personas desean perder peso suelen centrarse en realizar aquellas actividades que utilicen principalmente la grasa como sustrato y que supongan un gasto calórico alto. Esto no es malo por sí mismo, pero si realizar exclusivamente el entrenamiento cardiovascular supone el desplazamiento del de fuerza, tenemos un problema de prioridades

Aunque realizar actividades que requieran principalmente del uso de grasas como combustible no está desaconsejado, el hecho de centrarnos exclusivamente en ellas no es sostenible a largo plazo para perder peso. Esto se debe a que para perder peso debemos crear un déficit calórico y esto puede realizarse de tres formas:

  • Disminuir la ingesta de calorías.
  • Aumentar el gasto calórico.
  • Ambas (recomendada).

Supongamos que una persona comienza a realizar media hora de entrenamiento cardiovascular cada día. Al principio todo va genial y pierde peso, pero se estanca. Como sabe que debe aumentar su gasto para aumentar su déficit calórico, aumenta su media hora de cardio a una hora. Se repite el ciclo y vuelve a estancarse. ¿Es sostenible que siga aumentando su gasto de esta forma? 

Esa es la trampa del cardio, requiere de una gran inversión de tiempo además de que como decíamos al principio del artículo no estarás haciéndole ningún favor a tu masa muscular, algo que no te interesa a la hora de perder peso dado que empeora tu composición corporal.

Una buena forma de enfocar la pérdida de peso sería la siguiente:

  • Reduce tu ingesta calórica un máximo de 500 calorías.
  • Realiza entrenamiento de fuerza.
  • Añade actividad cardiovascular ligera como herramienta para aumentar el gasto calórico.
  • Mantén un nivel de actividad alto a través de actividades no asociadas al ejercicio (NEAT).

De esta forma, si lo que deseas es perder peso y grasa, el eje de tus entrenamientos debe ser la fuerza y el cardio debes usarlo como accesorio para aumentar el gasto calórico al estancarte. Progresa haciendo lo mínimo posible: si puedes perder grasa sin cardio, ¿para qué realizar cinco sesiones de media hora a la semana?